Sentir culpa

Sentir culpa

Por temas culturales, a lo largo de los días y años asumimos ser culpables y cargamos con ello. Si la culpa que sentimos es poca, nos afectará menos, pero si nos sentimos culpables por alguna o varias vivencias que creemos que han causado unas consecuencias muy negativas en nosotros o en otros, la carga va a ser más pesada. En realidad, pero, de qué sirve cargar con esa culpa y esta emoción que nos remueve tanto por dentro y nos afecta muchas veces a nuestro bienestar? Pues, de nada en absoluto.

En este artículo me voy a centrar en el hecho de sentirnos culpables, porque nos han dicho que somos culpables, o porque nos hemos auto-culpado. Y te propongo una forma de deshacerte de las culpas que sientas.

Cuando nos sentimos culpables de algún suceso, incluso de algún pensamiento, estamos aceptando que lo que hemos hecho está mal, en comparación con lo que se considera bien, o con lo que creemos que deberíamos de haber hecho. De forma irrealista consideramos que nos hemos o hemos causado a otro consecuencias más negativas que positivas, más pérdidas que ganancias, más dolor que placer.

La verdad, pero, es que esta es una suposición irrealista. Todos los sucesos tienen dos caras: la cara positiva y la cara negativa. Nosotros tendimos a ver solo una de las dos caras y entonces generamos emociones en base a esta percepción, pero estas percepciones son incompletas e irreales. Si somos capaces de observar las dos caras, dejamos de padecer con el batiburrillo emocional que nos generamos y que no nos aporta absolutamente nada, a parte de sufrimiento.

Si quieres disolver la culpa, te propongo este ejercicio de John Demartini:

1 Paso: Escribe con la máxima exactitud, sobre qué te sientes culpable, y a quien ‘afecta’ esta culpabilidad. Es decir, a quien has llevado una acción o una inacción por lo que te sientes culpable.

2 Paso: Escribe entre 20 y 50 respuestas de como lo que tu hiciste o no hiciste benefició a la otra persona.

3 Paso: Escribe entre 20 y 50 respuestas de si hubieses llevado a cabo la acción o inacción opuesta a la que tu hiciste, como hubieras perjudicado a la otra persona.

Sigue con los pasos 2 y 3 hasta que sientas que tu corazón está completamente abierto y has disuelto la culpa.

Sentir culpa puede afectar el camino de tu vida. Y te aseguro que sentirse culpable no sirve absolutamente para nada. Si haces el ejercicio que te he propuesto, podrás equilibrar las percepciones y disolver el sentido de culpa.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *